El Tribunal Supremo de Estados Unidos tumbó el pasado viernes la mayoría de los aranceles que el presidente del país, Donald Trump anunció el Día de la Liberación. Este fallo obligará al Tesoro estadounidense devolver cerca de 170.000 millones de dólares recaudados a los países afectados por las tasas anunciadas por Donald Trump. Se trata de una decisión que podrá permitir a las empresas españolas recibir, en total, hasta 3.000 millones de euros en indemnizaciones.
Y es que, el Supremo de Estados Unidos, dictaminó que el presidente estadounidense se excedió al imponer los aranceles y que actuó de manera ilegal al utilizar la Ley de Poderes de Emergencia Internacional.
Según cálculos de la Cámara de Comercio de España publicados el año pasado, el impacto estimado de unos aranceles del 20% a exportaciones españolas podrían tener un coste máximo de hasta 3.352 millones de euros, y que reducirá las exportaciones en un 18,4%.
Este cálculo, que puede ser diferente en determinados sectores para los que el impuesto es mayor o menor al 20%, señala –además– que el impacto mínimo será de 1.844,9 millones de euros, y que reduciría la comercialización con Estados Unidos un 10,1%.
Así, la Cámara de Comercio señala que, de media, una tasa del 20% a productos europeos supondría a las empresas españolas un coste de 2.598,5 millones de euros y reduciría las exportaciones de bienes al país norteamericano hasta un 14,3%. Todo ello, a falta de nuevas estimaciones tras el fallo del Tribunal Supremo estadounidense.
Uno de los sectores que más se favorecerá del dictamen será el agroalimentario, ya que el aceite de oliva es el más comercializado entre los dos países.
Concretamente, en 2024, España realizó ventas de este producto por valor de 1.013 millones de euros. Además, también tendrá un gran impacto en el sector vinícola, que en ese mismo año vendió vino envasado a Estados Unidos por valor de 400 millones de euros.
Las decisiones tomadas por el presidente de Estados Unidos sumen al comercio exterior con el país en una situación de incertidumbre. Cuando Donald Trump llegó a la Casa Blanca obligó a las empresas exportadoras a estudiar nuevas fórmulas para minimizar al máximo el impacto de los aranceles, incluso algunas empresas buscaron otros mercados para que su negocio dejara de tener una alta dependencia de Estados Unidos.
Ahora, tras el fallo del Tribunal Supremo, la ley arancelaria de Trump queda anulada, aunque el presidente de Estados Unidos ha aprobado un arancel universal del 15% –basándose la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974–, y que estará vigente, como máximo 150 días.
Fuente: El Economista
