Las empresas en Aragón perciben más nivel de riesgo para el desarrollo de su actividad en este primer semestre del año. Es una percepción que tienen tanto en el plano del ámbito laboral y regulatorio como en materia de política económica. Y eso a pesar de que la XIII Encuesta de Competitividad realizada por CEOE Aragón, su Consejo Empresarial e Ibercaja sitúa a Aragón en 55,74 puntos en el índice sintético referido a la competitividad global, lo que supone 25 puntos por encima de los 40,70 de España.
Entre los principales factores de riesgo que inquietan a las empresas aragonesas y hacen tener unas menores expectativas se sitúa en primer lugar la dificultad de contratación por la falta de perfiles profesionales, con 8 puntos sobre 10, así como el absentismo laboral, que se coloca en segunda posición con un índice del 7,7 y los costes laborales con el 7,4.
Pero, además, las empresas ven otros factores de riesgo como el endurecimiento del marco regulatorio, por ejemplo en materia laboral y medioambiental, con 7,4 puntos, así como los conflictos geopolíticos, tanto bélicos como comerciales, con 7,2 puntos, por el impacto que tienen en las cadenas de suministro, costes y precios de energía y materias primas.
Por debajo de los siete puntos, las empresas apuntan otros factores de riesgo como los precios de la energía y las materias primas, con 6,8 puntos; los aumentos impositivos con 6,7 puntos; la inflación con 5,9 puntos y los problemas en la negociación colectiva con 5,8 puntos.
Menos peso tienen ahora en el nivel de riesgo otros factores que, anteriormente, se situaban en cabeza como la subida de los tipos de interés que se coloca en la última posición dentro de los 11 principales factores de riesgo, con 5,2 puntos, y la caída de la demanda con 5,6 puntos.
En materia de política económica, la encuesta de competitividad de CEOE Aragón e Ibercaja, apunta las prioridades de las empresas en este ámbito. Y, en cabeza, se sitúa, en esta ocasión, la mejora de la eficiencia del gasto público, con 8,9 puntos, y la reclamada simplificación burocrática, con 8,7 puntos.
También con puntuaciones por encima de los ocho puntos se destacan otras prioridades como el cambio en la gestión de altas y bajas por incapacidad temporal para reducir las tasas de absentismo y actuaciones destinadas a afrontar la escasez de mano de obra. A ello se suma, la reducción de impuestos y las cotizaciones sociales.
Los empresarios de Aragón igualmente reflejan otras prioridades, que señalan con una puntuación de entre 7,9 y 7 puntos. En este grupo se la necesidad de aumentar la seguridad jurídica, así como el incremento del apoyo a la I+D+i, el aumento de la inversión en infraestructuras y la promoción de la digitalización.
En menor medida y con puntuaciones inferiores a siete, están el refuerzo del diálogo social, seguido de medidas contra la inflación y políticas para hacer frente a la despoblación. Finalmente, se sitúan elevar el apoyo a la internacionalización, con 6,4 puntos, y las acciones orientadas a potenciar la sostenibilidad y la descarbonización con 5,8 puntos.
A pesar de estos factores de riesgo y prioridades, la encuesta, en su apartado de competitividad global de Aragón y España, el índice sintético sitúa a la comunidad aragonesa en esos 55,74 puntos frente a los 40,70 del país.
La diferencia en estas valoraciones es a favor de Aragón en todos los casos, sobre todo a la hora de evaluar la situación global, donde se alcanza el 64,15 a nivel autonómico frente al 36,98 a nivel nacional.
Ahondando en el indicador, la mayor parte de los encuestados considera que la situación global en el primer semestre de 2026 se mantendrá igual que en el anterior en el caso de Aragón, con el 55,7% (en julio de 2025 se alcazaba el 51,6%) frente al 27,4% que opina que será mejor y el 17% que cree que será peor. Por su parte, en el caso de España, el 33% apunta que la situación global será igual, mientras que el 62,3% señala que será peor y sólo el 4,7% prevé que sea mejor.
En cuanto a los precios, la encuesta de competitividad refleja que será igual en Aragón con el 49,1% frente a España donde se apunta en su mayoría que será peor con el 55,7%. No obstante, en ambos casos se produce un empeoramiento en las perspectivas sobre la evolución de los precios en comparación con el semestre anterior. El ajuste de márgenes empresariales para absorber el continuo aumento de costes internos, ya sean laborales, fiscales o regulatorios, impacta de forma directa en esta peor expectativa.
En la percepción en infraestructuras, la situación que se produce es similar, al empeorar en España en relación con el semestre anterior, aunque en Aragón se registra una cierta estabilidad. De hecho, el 67% apunta a que se mantendrá igual frente al 35,8% en España, donde la mayoría ve un empeoramiento. Así lo señala el 60,4%, porcentaje que crece desde el 35,6% de los datos de julio de 2025.
La encuesta, igualmente, alude al mercado laboral y capital humano. En este caso, las empresas de Aragón y de España ven empeorada su percepción. De hecho, es el factor competitivo peor valorado en Aragon con el 51,9% frente al 53,8% en España. Una diferencia por la persistente falta de mano de obra en la comunidad aragonesa en la mayoría de los sectores de actividad.
La situación cambia en materia de innovación y nuevas tecnologías. La encuesta refleja una mejoría en Aragón, siendo el factor con mejor valoración. En concreto, se alcanza en la comunidad aragonesa un índice del 67,55 frente al 52,83 de España. Además, el 62,4% de las empresas regionales cree que se mantendrá igual. Una mejor percepción que se corresponde con la materialización de proyectos de tecnología.
En calidad institucional, empeora la valoración para el conjunto del país y baja ligeramente en el caso de Aragón, comunidad en la que la mayoría cree que se mantendrá igual. Lo apunta el 71,7%. Por su parte, en España, destaca que el 68,9% cree que irá a peor.
Y también empeora la percepción de la calidad de vida tanto en Aragón como en España, aunque la valoración es más positiva en el caso de la comunidad aragonesa. Entre los motivos de la menor percepción destacan los precios de la vivienda. En la región aragonesa, el índice se sitúa en el 54,72 en el primer semestre de 2026, bajando ligeramente en comparación con el semestre anterior, cuando se situaba en el 55,91. No obstante, el 69,8% opina que todo seguirá igual.
En España, el índice de la calidad de vida se coloca en el 44,91 frente al 47,42 del semestre anterior. El 52,8% opina que se mantendrá igual en estos seis primeros meses del año mientras que el 42,5% cree que será peor y tan sólo el 4,7% señala que será mejor.
Fuente: El Economista
