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Por mucho que nos lo propongamos, ahorrar dinero a final de mes no siempre es una tarea fácil, ya que a lo largo de las semanas podemos ir gastando dinero y provocar que lleguemos a la última semana con lo justo, impidiendo así crear nuestro colchón. En la mayoría de las ocasiones, esto se debe a una mala gestión y planificación, por lo que el método de Harv Eker puede ser de gran ayuda en estos casos.

T. Harv Eker es un empresario y escritor canadiense, conocido por su literatura relativa a las finanzas personales y consejos para potenciar el ahorro. Mediante el método del canadiense, lo que se plantea no es una fórmula mágica de ahorro, sino una correcta distribución de los ingresos para así poder gestionar adecuadamente el dinero mes a mes.

Por tanto, el método de Harv Eker lo que plantea es dividir el dinero a principios de cada mes (o cuando se cobre) en 6 grupos diferenciados, de tal forma que queda claramente distribuido, favoreciendo el ahorro mes a mes. La clave se encuentra en que el dinero no se puede transferir de un grupo a otro, por lo que cada mes utilizaremos únicamente el dinero disponible en cada grupo para lo que esté destinado.

Así pues, este método de ahorro establece una distribución clara y firme de los ahorros cada mes:

Por tanto, una persona que cobre 1.000 euros destinará 500 a sus gastos fijos, 100 al ahorro, otros 100 a inversiones, 100 a ocio, 100 en formación y los 100 restantes para donaciones y causas benéficas. Haciendo esta distribución a principios de mes, por ejemplo, dividiendo el dinero en seis cuentas diferentes (una para cada cosa), nos aseguraremos de gastar únicamente lo establecido en este método.

Además, el método de Harv Eker se puede adaptar a las circunstancias personales de cada persona, por lo que podemos cambiar ligeramente los porcentajes en función de nuestras necesidades. La clave se encuentra en delimitar los porcentajes a principios de mes y cumplirlos, sin transferir dinero de uno a otro, consiguiendo así ahorrar todos los meses casi sin darnos cuenta.

Este método se puede realizar con todo el dinero en la misma cuenta, conociendo los porcentajes en función de nuestra nómina y respetando lo establecido, pero si creemos que puede ser algo difícil de conseguir, siempre podemos dividir el dinero en seis cuentas.

En cada cuenta, introduciremos el dinero establecido por el método de Harv Eker, consiguiendo así tener distribuido el dinero de una manera más visual, facilitando cumplir con los porcentajes indicados para el ahorro.

Fuente: El Economista

El Economista – Economía y Finanzas – #NoticiasEconómicas