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El presidente de Estados Unidos Joe Biden saluda mientras aborda el Air Force One para asistir a la Cumbre del G-7 en Inglaterra, el primer viaje al extranjero de su presidencia, desde la Base Conjunta Andrews, Maryland, EE. UU., 9 de junio de 2021.
El presidente de Estados Unidos Joe Biden saluda mientras aborda el Air Force One para asistir a la Cumbre del G-7 en Inglaterra, el primer viaje al extranjero de su presidencia, desde la Base Conjunta Andrews, Maryland, EE. UU., 9 de junio de 2021. © Kevin Lamarque/Reuters

Convencer antiguos aliados europeos del liderazgo de Estados Unidos en la agenda mundial, reconectar la relación que Donald Trump frustró y un cara a cara con Putin y Erdogan, son los ambiciosos planes del presidente Joe Biden en su gira europea.

Borrón y cuenta nueva con Europa. Ese es el reto de Joe Biden durante su primera gira internacional. El Air Force One que traslada al presidente norteamericano cruza el Atlántico este 9 de junio con la misión de plantar nuevamente a Estados Unidos en el escenario mundial, con propuestas para mejorar el sistema global de salud, estimular la recuperación económica y la lucha contra el cambio climático, según adelantó la Casa Blanca. 

Este miércoles Biden realiza su primer viaje internacional como presidente con destino a Reino Unido, donde participará en la cumbre del G7, que le llevará a reunirse en Bruselas con los socios europeos tras el estilo que impuso su predecesor.

Biden sabe que en el viaje está en juego que Occidente demuestre públicamente que puede competir económicamente con China, a medida que el mundo emerge de la pandemia del coronavirus. Una ambiciosa meta que deberá cumplir en ocho días. Antes de abordar, Biden dijo a los periodistas que el viaje busca dejar claro a China y Rusia que Estados Unidos y Europa «están unidos».

Biden despegó desde la base Andrews, a las afueras de Washington, antes de las 9:00 hora local en compañía de su esposa, Jill Biden, y tiene previsto aterrizar esta noche en Cornualles, Reino Unido, donde el jueves se reunirá con Boris Johnson, primer ministro británico, antes de participar el viernes en la cumbre del G7 durante tres días.

«El viaje, en su esencia, promoverá el impulso fundamental de la política exterior de Joe Biden», comentó Jake Sullivan, el asesor de Seguridad Nacional, y agregó que el presidente tiene como objetivo «unir a las democracias del mundo para hacer frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo».

El viaje busca centrar esfuerzos más en el mensaje de unión que en acciones u ofertas concretas. La recuperación económica post Covid-19, la lucha contra el cambio climático o la hegemonía de China, son algunos temas que coparán la agenda de los países más industrializados como EE.UU., Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón.

Biden anunciará una estrategia global de vacunación

El presidente estadounidense aseguró que presentará en su gira europea una estrategia de vacunación global para poner fin a la pandemia del Covid-19. «Tengo una estrategia (sobre vacunación global), y la anunciaré», afirmó Biden sin dar más detalles.

Biden detalló el mes pasado que EE.UU. repartirá 80 millones de vacunas, la mayoría por medio del mecanismo COVAX, un programa auspiciado por la Organización Mundial de la Salud, tras recibir críticas internacionales por no compartir sus vacunas. En Estados Unidos, actualmente el 53 % de los adultos están vacunados.

«En este momento de incertidumbre global, mientras el mundo todavía lidia con una pandemia única en un siglo, este viaje se trata de hacer realidad el compromiso renovado de Estados Unidos con nuestro aliados y socios, y demostrando la capacidad de las democracias para enfrentar los desafíos y disuadir las amenazas de esta nueva era», dijo Biden a ‘The Washington Post’.

Biden – Putin, un esperado cara a cara precedido de tensiones  

En Ginebra, Biden buscará disuadir en privado al presidente ruso Vladimir Putin para conseguir el fin a las provocaciones, incluidos los ataques de ciberseguridad a empresas estadounidenses de parte de piratas informáticos basados en Rusia, el encarcelamiento del líder de la oposición Alexéi Navalny y los esfuerzos del Kremlin para interferir en las elecciones estadounidenses.

En la agenda también está prevista una reunión con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan mientras se encuentra en Bruselas, un cara a cara entre dos líderes que han tenido momentos tensos a lo largo de varios meses. Al final del viaje será la reunión de Biden con Putin, precedida de tensiones y el nuevo enfoque del estadounidense hacia Rusia, alejado de la amistad que caracterizó el gobierno de Trump.

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, pasa de los periodistas a abordar el Air Force One mientras viaja para asistir a la Cumbre del G-7 en Inglaterra, desde la Base Conjunta Andrews, Maryland, EE. UU, 9 de junio de 2021.
El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, pasa de los periodistas a abordar el Air Force One mientras viaja para asistir a la Cumbre del G-7 en Inglaterra, desde la Base Conjunta Andrews, Maryland, EE. UU, 9 de junio de 2021. © Kevin Lamarque/Reuters

Alemania intenta que la presencia de tropas estadounidenses se mantenga en su país para no incrementar la propia, tras el inesperado retiro que ordenó la administración Trump. Por su parte, Francia adoptó la táctica de que no se puede confiar en Estados Unidos como antes y que la Unión Europea deberá apostar a la autonomía estratégica en el futuro.

Biden dejará atrás la diplomacia a través de Zoom y disfrutará de volver a tener reuniones cara a cara que le permitirán evaluar y conectarse con los líderes mundiales. Aunque Biden es un estadista veterano, muchos de los líderes mundiales que verá en Inglaterra, como Johnson y el presidente francés Emmanuel Macron, asumieron el cargo después de que Biden dejara la Vicepresidencia de Estados Unidos.

“En general, estas no son reuniones sobre resultados, son reuniones de ‘volver a conocer’”, dijo Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores. Cuando Biden llegó a la Presidencia envió un mensaje a los aliados que Trump descartó: “Estados Unidos ha vuelto a la mesa”, dijo.

Fuentes